Amacueca

Amacueca
 
Déjate seducir por los sabores de nuez y de pitaya, sensación rodeada de bellezas… En un pueblo donde los frutos de aquí y los importados son parte de su esencia.
 
¿Por qué venir a Amacueca?
 
En el camino hacia Colima desde Guadalajara, cando se pasa por la Sierra de Tapalpa, está este pueblo de magníficas líneas arquitectónicas, de un estilo rústico que envuelve al viajero; un poblado de gente amable y honesta que lo recibe con los brazos abiertos y que podría estar sacado de algún libro de cuentos mexicanos, donde la plaza central es arbolada, con ficus recortados, que le dan un estilo peculiar y muy atractivo; es un sitio enclavado en una zona de pitayas donde además, se levantan enormes nogales que importaron de castilla los hispanos y que hoy aprovecha la localidad.
 
Más la nuez no es lo único que los conquistadores trajeron a esta tierra, antes perteneciente a Sayula y donde el mexica era el idioma local; también levantaron en el Siglo XVI un magnífico convento con su templo anexo, una obra de arquitectura que hoy es uno de los atractivos más importantes del Municipio; además, el arte no es ajeno a Amacueca, y se distingue por obras únicas en su tipo en lo que a arte sacro se refiere.
 
Por supuesto que su situación geográfica le da una privilegiada riqueza natural que se encuentra dentro de las extensas áreas boscosas que la rodean, y que son otra buena razón para no dejar de visitar este pueblo serrano de callecitas por las que caminar es un placer, conviviendo con la gente del pueblo, aprendiendo de sus costumbres y disfrutando de su franca gentileza.
 
Amacueca es una visita que no desilusiona a nadie y que, por el contrario, a muchos los sorprende por su gran oferta turística, sus carismáticas fiestas, su cocina deliciosa y todo lo que tiene para recibir a sus visitantes.
 
No te puedes perder...
 
Al llegar a Atemajac de Brizuela, se entra por las calles empedradas hasta el centro y ahí, llama la atención inmediatamente la Plaza Principal, con su kiosco central y la Presidencia Municipal enfrente, pero desde luego, lo que más atrae la atención y debe ser el primer punto a visitar, es el Templo de San Bartolomé, con su rústica fachada en piedra que esconde las finas líneas de sus interiores de estilo románico; y de ahí hay que seguir conociendo más de Atemajac al dirigirse a otro templo de gran atractivo: La Capilla del Señor del Ocotito, obra de estilo colonial rodeada de leyendas, que tiene un atrio con un pasillo de entrada flanqueado por frondosos árboles, que la hacen muy especial; ahora es tiempo de proseguir, pero hacia una capilla más pequeña pero también venerada en el pueblo, la del Santo Santiago, también construida en estilo colonial.
 
Habiendo conocido la arquitectura religiosa más representativa del municipio, es momento de salir del pueblo y conocer algo de su gran riqueza natural, que se puede encontrar para empezar, en el Camino Real de Colima, un histórico trayecto que por siglo conectó la costa con el centro de la República y que pasa por Atemajac, siendo un magnífico espacio natural para el ecoturismo; después de pasar allí un gran día, se puede planear ir a la Piedra Bola, impresionante monolito natural que ofrece además de su propio atractivo, senderos para practicar la caminata o la bicicleta de montaña. Y no es el único lugar en su tipo, ya que en el Municipio hay otros sitios que ofrecen espacios verdes para disfrutar en familia o para el turismo de aventura, como Yolosta, donde el turismo rural también tiene un destacado lugar; más si se busca un sitio donde tener máximo contacto con la naturaleza, donde fluya al máximo la adrenalina, los viajeros tienen que tomar rumbo hacia Ecole, un centro para la práctica del ecoturismo y el turismo de aventura, con cabañas y otros servicio que hacen pasar una estancia completa.
 
Y por último, qué tal disfrutar de la serena tranquilidad de la sierra, disfrutando al máximo sus paisajes, su entorno natural y también disfrutar de caminatas, cabalgatas y algunos deportes de aventura; para ello está La Escalerilla, un espacio natural con todo eso y más, haciendo de Atemajac de Brizuela el destino para los turistas que aman la historia, la naturaleza y la tradición.
 
¿Cómo llegar?
 
Para llegar a Amacueca desde Guadalajara, se toma la carretera Federal No. 54D Guadalajara-Ciudad Guzmán- Manzanillo, tomando la desviación a Amacueca (carretea estatal No. 401) ya sea en Acatlán o en Atoyac. El municipio cuenta con una red de caminos revestidos, brecha y terracería que comunican a sus localidades. Hay líneas de autobuses directos o de paso.

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Autor: mauricio.carrera
Fecha de actualización: 25/06/2014 - 13:16:17

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