Ameca

¿Por qué visitarnos?
 
Ameca es un bello pueblito con el sabor tradicional de la provincia jalisciense que se ubica en la Zona Valle de Tequila, al pié de la sierra del mismo nombre y rodeado por cañaberales; es un lugar de típicas tradiciones, de alegres fiestas y de gente honesta, trabajadora y sonriente, que recibe a los viajeros con la mejor actitud. Tiene entre sus atractivos bonitos jardines y arquitectura maravillosa que vale la pena conocer, como también es agradable admirar la belleza de sus mujeres, que en la plaza brillan como joyas engarzadas. Tiene este sitio tranquilo un ambiente que arropa al visitante, que lo envuelve y lo hace sentir en casa mientras degusta alguno de los típicos platillos regionales o camina entre las serpenteantes calles, admirando las construcciones del lugar. Es historia y recuerdos pero también es pujante desarrollo; guarda en sus viejas haciendas mil historias y en su Ingenio el legado de trabajo de varias generaciones. A sus alrededores, la naturaleza está presente en forma sorprendente, en la sierras de Ameca y de Quila, en el cerro, las presas y en toda la magia de su entorno, como las famosas Piedras Bola. Tiene de todo para quien lo visita y resulta ser un gran destino para quien gusta de la cultura, pero también es mucha diversión en sus balnearios, sus géisers y sus fiestas, que lo visten de luces, música y alegría. En verdad sobra por qué visitar Ameca, pero nada mejor que hacerlo para comprobarlo.
 
No te puedes perder
 
Para visitar Ameca y conocerlo a fondo, nada como empezar desde la zona del centro, donde la Plaza de Armas resulta ser una explanada de gran belleza en la que se puede pasar un agradable rato; ahí se distingue de inmediato la silueta del Palacio Municipal, que con su magnífica arquitectura neoclásica puede considerarse como uno de los más bellos de Jalisco; de ahí se puede seguir hacia otra plaza más pequeña, casi anexa, en donde se encuentra la Parroquia de Santo Santiago, un templo de factura excepcional que data de 1749. Ya estando en pleno centro habrá que dirigirse hacia la Casa de la Cultura, un recinto de gran atractivo que acoje en su finca al Museo Regional de Arqueología, un atractivo que no se debe omitir, para después llegar hasta el Ex Hospital Hilarión Romero Gil, hoy Centro Cultural Regional Hilarión Romero Gil, un sitio que transporta a épocas ancestrales, cuyos patios interiores bien vale la pena conocer; y de ahí, hay que continuar hasta el Templo de Guadalupe, que data de 1875, cuya fachada es de un estilo peculiar; otro templo contemporáneo al anterior, de 1872, es el Templo de la Concepción (también conocido com Capilla de la Conchita), al que también se recomienda dedicarle un tiempo de visita, al igual que a la Estación de Ferrocarril, una estructura que nos narra historias de las épocas porfiristas y el comienzo del desarrollo local.
En las afueras de Ameca se encuentran grandes construcciones que representan el auge de la zona, como la Hacienda la Esperanza, una suntuosa obra de estilo ecléctico de 1716; no menos atractiva resulta la Hacienda de San Antonio Matute, del año 1749, una muestra muy bien conservada de aquella época; otra hacienda que tiene un enorme atractivo y singular construcción es la Hacienda del Cabezón, de la que quedan sólo restos, como sus bonita capilla dedicada a la Virgen de la Candelaria; por su parte, la Hacienda de San Nicolás, a 6 kilómetros de Ameca, está muy bien conservada y exhibe mobiliario original de la época; al sur se encuentra la Hacienda de Santa María de la Huerta, cuya enorme construcción habla de la importancia que esta finca del Siglo XVI tuvo en su momento. Y cambiando para terminar la visita al Municipio, hay que admirar sus entorno natural, para lo que debemos dirigirnos a la Presa Texcalame, muy cerca de la cabecera municipal, ideal para un día de campo, al igual que la Presa San Ignacio, donde la calma del manto acuático y el verdor que la rodea llama al relajamiento; o también, puede hacerse una visita al Río Ameca, que cruza el pueblo y en sus afueras presenta bellos parajes. Ahora que si se trata de buscar más diversión, está el Balneario Las Iguanas , con sus toboganes y albercas bajo el sol; otro sitio para darse un buen “chapuzón“ es el Balneario Can Cún, con todos los servicios para pasarse un gran día. Así, se habrá conocidouna gran parte de Ameca y seguramente se pensará en volver, para ver lo omitido o volver a admirar sus variados atractivos.
 
¿Cómo llegar?
 
La forma de llegar a Ameca desde Guadalajara es tomando la Carretera Federal No. 90 Guadalajara – Puerto Vallarta (72 Km. aproximadamente). Existe una aeropista en el Municipio y la transportación ferroviaria se lleva a cabo mediante la red Ameca – Guadalajara. La transportación foránea se realiza en autobuses directos y de paso.

Municipios: 
Autor: alexis.saul
Fecha de actualización: 02/07/2014 - 12:04:43

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