Pihuamo

Pihuamo
 
Ven y vive el encanto de un pueblo jalisciense de arraigadas tradiciones… Donde cada calle, cada templo y cada sonrisa, te abrazan al recorrerlo.
 
 
 ¿Por qué venir a Pihuamo?
 
Hay un pueblo en la Sierra del Tigre que tiene todo el encanto de la provincia jalisciense y mucho más; su nombre es una herencia de los vocablos Pío y amo, que se refieren al Amo Pío, dueño de la Hacienda que en sus principios fue Pihuamo. Sus calles sinuosas son parte del encanto que ofrece a sus visitantes, quienes quedan prendados de su típica plaza, sobre todo después de las lluvias, cuando el olor a tierra mojada le da al entorno un aspecto romántico y acogedor; es un sitio de gente buena, que sabe trabajar y recibir al turista como a un hermano; desde que se acerca al pueblo el visitante alcanzan a ver sobresalientes las torres y la cúpula de su Parroquia, las calles que suben  y bajan y las sonrisas de los pihuamenses.
 
Hay que pasar el día viviendo el acontecer del pueblo, paseando entre sus portales y sentándose en las bancas de la plaza, mientras se medita acerca de sus frondosas palmeras que le dan un curioso aire costeño a este lugar de serranía; hay que ver por supuesto, las maravillosas panorámicas que ofrece del nevado y el Volcán de Colima y también de los campos de agave; habrá que visitar los sembradíos de caña y ver el pueblo al atardecer desde sus afueras, cuando se empiezan a prender las luces y parece un nacimiento.
 
Cuando se visita Pihuamo, no se puede dejar de ir al río, al trampolín, y quizá lanzarse a disfrutar de su frescura en el arroyo; por supuesto que hay que ver a su gente, unos cobrizos, de pelo hirsuto y negro, de ojos profundos y lampiños; otros rubios y altos con mujeres de larga cabellera lacia y todas las combinaciones posibles dentro de este choque de sangres; al fin y al cabo gente buena, que recibe al visitante con honesta sonrisa y orgullosos de su pueblo, no sin razón.
 
 
No te puedes perder...
 
Hay que ver en Pihuamo una serie de atractivos naturales y arquitectónicos que son razón suficiente para acercarse en la Sierra del Tigre a este pueblo de novela; desde luego, plantarse en el centro de su Plaza de Armas o Jardín Independencia, que desde que se acerca el viajero a la localidad parece invitarle a estar en ella y contemplar los bustos que la comunidad ha erigido para honrar a Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Emiliano Zapata, así como el bello monumento a la Patria, obra del Dr. Francisco Sánchez Flores, que se encuentra en la esquina noreste del jardín; tendrá que poner especial atención el visitante en la Parroquia de Santiago Apóstol, una bella obra arquitectónica de principios de siglo que destaca con sus campanarios y blanca cúpula desde la lejanía, para después seguir rumbo a la Casa de la Cultura, que conjunta varios temas en una armónica museografía; ahí, dentro de la misma casa, se encuentra un lugar que ningún visitante puede omitir en su recorrido, el Museo de Pihuamo Dr. Atl, espacio cultural para las artes, con exposiciones permanentes e itinerantes.
 
De ahí pude ser un siguiente punto de visita el río El Trampolín, que los jóvenes pihuamenses recuerdan como parte de sus aventuras de la niñez, ya que tiene una saliente de piedra que le da nombre y es lugar de esparcimiento local o de los visitantes; de ahí se puede tomar camino hacia la Hacienda la Gloria Escondida, lugar donde vivió el laureado pintor jalisciense Dr. Atl; otra hacienda que vale la pena visitar y es todo un atractivo cultural por haber sido de las más importantes de la región es la Hacienda Belén, un centenario e interesante lugar.
 
Pihuamo tiene otros atractivos naturales, como la Presa El Pasaman, un sitio donde se puede pescar a sólo 5 kilómetros del pueblo; también, aunque más lejos, se encuentra la Presa Trojes, en la comunidad El Guayabo, compartida con Michoacán y Colima, sin duda una obra de gran importancia, rodeada de un bello escenario natural; camino a esta presa, se encuentra un sitio obligatorio al visitar Pihuamo, la Mina Las Encinas, con su imponente teleférico y sus paisajes serranos; aunque no tan natural como la Sierra de Lalo, un espacio bellísimo para la observación de flora y fauna y el esparcimiento familiar. Se pueden admirar en el municipio gran cantidad de petroglifos y los paisajes de los bosques naturales localizados en Las Moras, Ferrerías, cerros Naranjo y Belén, bordo La Estrella y presa La Estancia.
 
Así que a planear un recorrido en donde no se pierda nada de los tanto atractivos de Pihuamo, un lugar en que lo que resulta más llamativo es el mismo pueblo, enclavado en la sierra, con un encanto que hace que se quiera regresar una y mil veces, y siempre se vuelve a disfrutar.
 
¿Cómo llegar?
 
Para llegar a Pihuamo se toma desde Guadalajara la carretera 54-D Guadalajara- Manzanillo hasta Atenquique, para desde ahí tomar la carretera 54 a Pihuamo.

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Autor: alexis.saul
Fecha de actualización: 30/06/2014 - 14:49:49

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