Tecalitlán

Tecalitlán
 
Deja que tu alma se inspire entre sones y mariachi, entre bellas mujeres y costumbres… En un lugar tradicional de Jalisco, cuna del mariachi.
 
 
¿Por qué venir a Tecalitlán?
 
Viajar a Tecalitlán es dirigirse a la tierra de una de las leyendas de la música tradicional jalisciense, que es la música de México, ya que de este bello municipio asentado en la llamada Sierra de Halo, es el mariachi Vargas de Tecalitlán, de Don Silvestre Vargas, que le ha dado fama mundial al mariachi, a Jalisco y por supuesto a su natal Tecalitlán.
 
Pero sería banal decir que esa es la única razón para visitar este bonito pueblo de la sierra y sus fantásticos alrededores; en el corazón de Tecalitlán hay música y mucho más para conocer, desde monumentos históricos, magníficas obras arquitectónicas, arte sacro, bellas parroquias, una destacada gastronomía, bellas mujeres y mucha naturaleza, entre otros atractivos, por lo que la pregunta debe ser: ¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Tecalitlán? Y la repuesta es fácil: el tiempo que se quiera, ya que cuando este mágico municipio ha entrado bajo la piel del viajero, difícilmente se le puede sacar y por lo mismo, es difícil retirarse y siempre se regresa.
 
Lo que es un hecho es que no se puede visitar Tecalitlán sin conocer todo el entorno natural que le rodea, con los paisajes donde se perfilan los volcanes de Colima, su flora y su fauna, y sin conocer también a los tecalitlenses, con su calidez natural y su sencilla forma de ser, para convivir un poco con ellos y sentir su orgullo y sentido de pertenencia.
 
 
 
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Desde que se llega a Tecalitlán parece oírse el mariachi y eso lleva al visitante hacia la Plaza Principal, donde se puede sentir el calor de los tecalitlenses y adentrarse un poco en su vida cotidiana, además de admirar su zona de jardines, plenamente arbolada; su kiosco de un estilo rústico, con base de cantera y fina herrería y los bustos que se encuentran en él y que son alusivos a personajes importantes para la localidad, así como su Palacio Municipal y las obras de arte que guarda; y tras haber dado una vuelta por ahí o permanecer en una de sus bancas admirando la esencia de este pueblo colonial que encanta, arraigado a sus raíces y progresista a la vez, hay que dirigirse a visitar un ejemplo de la arquitectura religiosa del lugar: el Templo de Santa María de Guadalupe, patrona del municipio, a quien se levantó este bello inmueble en el Siglo XIX, exactamente al frente de la plaza, como guardián de su gente y testigo de su historia; y qué mejor que seguir conociendo los templos de la localidad, sobre todo el Templo de la Tercera orden, apenas posterior al de Santa María de Guadalupe y que guarda en su interior bellos ejemplos de arte sacro; habiendo visto estos magníficos edificios religiosos, habrá que dirigirse ahora a otro tipo de templo, de carácter civil, pero al que se guarda plena devoción en Tecalitlán: El Museo Silvestre Vargas, dedicado a este hijo distinguido de la ciudad, y que guarda todos los recuerdos que marcan la historia del mejor mariachi del mundo: El Mariachi Vargas de Tecalitlán.
 
Ahora es tiempo de ver hacia los alrededores del pueblo, que están dotados de una fabulosa riqueza natural, no sin antes dirigirse a un lugar muy típico del pueblo, El Cerrito de la Cruz, donde se lleva a cabo una de las tradiciones más arraigadas de la localidad, rodeada por leyendas y una mística historia; y ahora sí, hay que salir hacia la Sierra de Halo, impresionante zona boscosa que ofrece bellas vistas de la región y opciones múltiples para la práctica del ecoturismo; ya estando por allí, no se puede dejar de conocer la Hacienda Del Beneficio, una de las tantas que los españoles construyeron para la explotación de los ricos mantos minerales de la Sierra, y cuyos restos son hoy un atractivo singular; pero no el único sin duda, y por eso el viajero habrá de prepararse para conocer ahora un manto acuático de grandes dimensiones, la Presa Huiscalato, un vaso que permite la pesca deportiva y la apreciación de flora y fauna; y para continuar en la admiración de los atractivos acuáticos del municipio, hay que ir a la Cascada El Chorro, una bella caída de agua que se enmarca con el verdor de la Sierra y sus pináceas; y es momento de llegar a la “catedral de la naturaleza”, como acertadamente se le llama a la Gruta Puente de Dios, una magnífica formación que es el deleite de espeleólogos y turistas en general, con sus grandes estalactitas y un domo natural que ilumina su interior… una verdadera maravilla.
 
Así que Tecalitlán es pro supuesto catedral del mejor mariachi, pero también de bellos atractivos arquitectónicos y naturales que se pueden disfrutar en conjunto.
 
¿Cómo llegar?
 
Para llegar a Tecalitlán, desde Guadalajara, la vía más directa es tomar la carretera No. 54D Guadalajara-Colima, tomando en Atenquique la carretera No. 54 a Tecalitlán; de Colima se puede tomar la carretera No. 110 a Pihuamo y de ahí a Tecalitlán. Hay autobuses foráneos que salen hacia Tecalitlán directamente, o de paso. La transportación aérea se realiza por medio de la aeropista Ahuijullo, localizada en el municipio, con una extensión de 7,000 metros cuadrados y capacidad para recibir avionetas.

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Autor: alexis.saul
Fecha de actualización: 01/07/2014 - 11:07:37

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