Zapotiltic

Zapotiltic
 
Ven a adéntrate en un municipio creado en base a historias y leyendas… Es un sitio donde la magia se confunde con la realidad y parece que se está en un sueño
 
Por qué visitarnos?
 
Pocas experiencias de viaje tienen tantas recompensas como una visita a la Sierra del Tigre, un escenario de Jalisco de incomparable belleza; y en ella, todo invita a visitar uno de los municipios que se incluyen en esa ruta turística, Zapotiltic, Zapote negro, que sobre el valle de Tuxpan parece dominar el panorama. Zapotiltic es un municipio donde todo es llamativo; al llegar al pueblo, desde la entrada llama la atención el arco que recibe al visitante, pero más adentro eso pasa a segundo término y la admiración se hace mayúscula al legar la plaza, con tantos tan diferentes atractivos; la forma de su kiosco, la manera en que se levantan a su lado sus dos grandes templos; cada detalle que salta por doquier y que hace que el interés vaya creciendo hasta que, de repente, se encuentra el viajero inmiscuido hasta el máximo con la vida zapotilteca y con su devenir diario, y se empapa de su arquitectura, de sus haciendas vecinas, de la devoción que se tiene a su santo patrono, de las vistas donde el Nevado de Colima y el Volcán de Fuego aparecen recortados en el horizonte, uno con su imponente mole reposando, el otro, con fumarolas que no hacen sino darle un matiz diferente al cielo azul y dejar a quien lo observa anonadado en esa panorámica del valle. En lo que a naturaleza respecta, Zapotiltic tiene parques y espacios recreativos para ausentarse de todo, a tan sólo unos minutos de la Plaza principal; en lo industrial es un pueblo pujante, donde algunas industrias han puesto plantas que impulsan su desarrollo, pero lo más importante de Zapotiltic es que su gente tiene el don de saber dar y de saber recibir a sus visitantes para que lo adopten como su destino favorito. En verdad, parece ser un municipio creado en base a historias y leyendas, donde la magia se confunde con la realidad y de repente parece que se está en un sueño del que no se quisiera despertar. Y es que Zapotiltic envuelve en su bondad a los viajeros, los acoge en su armónico centro con detalles de historia; les enajena los sentidos con su gastronomía y hace que parezca poco el tiempo para disfrutar de sus bondades. Es un sitio para dejar un tiempo y llevarse a cambio un recuerdo imborrable.
 
No te puedes perder
 
Así como desde el cerro Zapotiltic muestra una vista total de la zona del valle, en el pueblo y sus alrededores ofrece una visión íntegra de su historia y sus costumbres; simplemente, cuando se pisa por vez primera la Plaza principal, ya el ambiente es otro, traslada a quien llega a una época de casonas y grandes hacendados que lucían sus galas alrededor del kiosco, que es la construcción que primero llama la atención por su escalera totalmente distinta a la de los tradicionales, que la llevan por el frente; la de este pueblo rodea al kiosco como abrazándolo, dejando una especie de terraza para que los músicos se coloquen y no dejen de sonar sus canciones en las tantas fiestas que ahí se celebran.
 
Pasando por los portales que rodean al centro, el caminante encontrará frente a sus ojos una construcción religiosa de estilo único, con un frontis blanco de esbeltas columnas que se yergue orgullosa, es el Templo del Señor del Perdón, y guarda en su interior la venerada imagen de este Cristo; a un costado, flanqueando al Templo, está otra obra de arquitectura también de finos trazos e imponente presencia: El Santuario de la Virgen de Guadalupe, que complementa el conjunto estructural que le da identidad a la Plaza del municipio; al seguir recorriendo las calles da Zapotiltic, aparecerán por algunas calles, tramos de un Acueducto que llevaba agua desde el Nevado de Colima; los restos de la estructura se aprecian mejor sobre la calle 12 de octubre; apenas saliendo del pueblo, hay un Torreón de tipo fortaleza, una construcción cilíndrica de piedra y ladrillo de interesante factura.
 
Los alrededores de Zapotiltic también son un mosaico de diversas manifestaciones de arquitectura y riqueza natural, con espacios para el regocijo y sobre todo escenarios por los que bien vale la pena el recorrido; entre ellos destaca por su estructura centenaria la Ex hacienda Huescalapa, un viejo casco construido con robustos portales rodeando el patio central, que evoca con su diseño épocas de esplendor y auge hacendario; tan es así, que hay otro ejemplo de aquellos tiempos de capataces cabalgando y grandes plantaciones, pero más aún de casonas impresionantes, en la Hacienda del Rincón, antiguo ingenio azucarero con atractivas construcciones rodeado de bellos escenarios naturales; de ahí hay que dirigirse a donde la diversión y la convivencia con la naturaleza regalen al viajero horas interminables de sosiego y momentos inolvidables, para lo cual deberá dirigirse al Parque Recreativo El Salvial, donde las enormes piedras rodeadas de vegetación durante todo el año, han provocado que también se le conozca como Parque de las Piedras, aunque no es nombre oficial; otro lugar que es obligado visitar es la Presa del Calaque, que inmersa en pleno corazón de la Sierra del Tigre es marco para el ecoturismo y el turismo de aventura como , además de la propia belleza del vaso.
 
¿Cómo llegar?
 
La forma más sencilla de acceder al municipio es atrvé de A través de la carretera Guadalajara-Colima-Manzanillo o por la carretera Guadalajara-Ciudad Guzmán-Jiquilpan-Distrito Federal.

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Autor: alexis.saul
Fecha de actualización: 01/07/2014 - 12:04:18

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