La esencia de la cultura Wixarika o Huichol encuentra en esta zona, entre macizos montañosos y pueblos de especial atractivo, su sede centenaria; es entre los municipios que se encuentran en esta privilegiada orografía, donde se tejen con chaquira las historias de esta etnia de arraigadas costumbres e interesantes cultos, que junto con los Coras, aquí se asientan; es la zona para adentrarse un poco en esa ideología, diferente y añeja, con raíces que la mantienen firme ante los cambios, siendo un recorrido de sorprendentes paisajes, maravillosas iglesias y deliciosa gastronomía, donde pueblos como Bolaños son oasis de calma y tradición.
La Zona Norte tiene una firme vocación cultural; viajar a ella es encontrarse de frente con la cultura huichol, sus raíces y sus tradiciones; en pueblos como Bolaños o Huejúcar, esta etnia muestra al turista su arte centenario, que ha trascendido fronteras, lo envuelve en sus ritos místicos y lo asombra con sus festejos; pero eso no es todo lo que se puede hacer en la zona; Bolaños por ejemplo, es una zona que por su geografía resulta ideal para practicar el rappel, la escalada, la caminata y también la fotografía de naturaleza, siendo un centro de actividad ecoturística. Por su parte, San Martín de Bolaños es un buen lugar para disfrutar de la aventura del cañonismo, así como Villa Guerrero lo es para el descenso en ríos; otra opción es la caminata y el campamento en Huejúcar y Huejuquilla.
La visita a templos como el del Señor de Santa Rosa, en Bolaños; el del Señor del Rayo en Temastián, municipio de Totatiche y el de San Nicolás, en Colotlán, son una muestra de la arquitectura religiosa de la zona.
¿Qué conocer?
Principalmente, al llegar a la zona es importante familiarizarse con ella y con la cultura Huichol, para lo que se puede viajar a Mezquitic o a Bolaños para conocer sus tradiciones y su arte; precisamente en Bolaños, que es uno de los principales municipios de la zona, vale la pena visitar el Templo de la Playa, dedicado a la Virgen de Guadalupe, la Parroquia Vieja y la Hacienda de Guadalupe; San Martín de Bolaños, ofrece a sus vez lugares tan interesantes como el Museo de Arqueología y la Mina del Pilón; muy diferente resulta una recorrido por el Molino Santa Isabel y los típicos portales de Colotlán. La Parroquia de San Pascual Bailón es una obra arquitectónica digna de conocerse en Chimaltitán.
Las plazas de todos los municipios compiten para llevarse el primer lugar en cuanto a su belleza y estilo tradicional, por lo que una ruta creada a través de todos los pueblos norteños de Jalisco será sin duda gratificante.
Gastronomía
Entre la rica gastronomía representativa de la Zona Norte de Jalisco, destacan los Sopes de carne de puerco, el Pozole, las Enchiladas, el Pollo asado, la Birria tatemada con maguey, los Buñuelos, las gorditas de maíz negro y "cuajada", el Pipián elaborado con carne de ave y semillas de calabaza y los Nopales en chile rojo con camarón seco; de sus dulces, los de biznaga, camote y calabaza; y de sus bebidas, el pulque y aguamiel, las cuales se extraen del maguey y el tejuino preparado (bebida de maíz endulzada con piloncillo, de origen huichol).
Artesanías
La principal artesanía, que ha traspasado fronteras, es la producida por la comunidad Huichol, como aretes, pulseras, figuras de todos tamaños, anillos y collares de chaquira, pero también es famosa la tradición del Piteado sobre cuero y piel, técnica con la que se producen cintos, sillas de montar y muchos artículos más; se producen también en la región morrales bordados, bancos de otate, loza de barro recio con una rigidez y resistencia semejante al vidrio, sombreros de soyate y huaraches.